Ueno, Ueno, Ueno. Hoy hemos ido a Ueno, zona norte de la ciudad con un parque enorme donde se encuentran gran parte de los museos de Tokyo. Después de hacer transbordo en Ginza hemos llegado a la Ueno Station y al salir, toma ya, restaurante de tapas españolas. Como de eso ya tenemos en casa no nos hemos parado pero he mirado a ver si tenía gente y en ese momento poquita, pero también es cierto que no era hora de comer aún.
Cruzamos la calle y nos encontramos de frente con unas pancartas que se repiten en distintas ciudades de Japón. Se pueden ver resultados de víctimas de radiación, pruebas varias o cualquier cosa en general y las pancartas son de protesta. Lo sorprendente es que no se cortan y ponen gente desfigurada, brazos cortados y cosas así, con fotografía a todo color, un poco brutal para que lo vean los niños, pero nadie las retira, ahi están , dando testimonio.
Hemos subido por unas escaleras enormes que dan entrada al parque y al ver el mapa de situación ya te das cuenta de que el parque es enorme, con lagunas navegables, calles enormes flanqueadas por bosques, multitud de museos de variadas temáticas y gente, mucha gente, de todo tipo. Los ancianos deportistas que dan su paseo matutino, los borrachos de alcoholemia perpetua, los sin techo que viven en la calle con sus carritos en los que llevan las pertenencias, los adolescentes vestidos con el uniforme del colegio haciendo la visita cultural...
Nos dirigimos al museo nacional de Tokyo que es el que más nos llama la atención pues es de los pocos sitios donde puedes ver temática samurai y del Japón clásico. Parece mentira pero en el territorio clásico como es Kyoto apenas había, los castillos o casas samurai no tenían lo más interesante que se halla en los museos de Tokyo. Hemos entrado haciendo uso de un bono descuento que viene en la guía municipal de Tokyo que cogimos en el Tokyo Government Building. Te descuentan del orden de 100 a 200 yenes según sea el museo. En este caso pasamos de 600 a 500 así que por 1000 entramos los dos. Si quieres acceder a una de las exhibiciones temporales que ponen pues el coste es mucho mayor. Tenían una del budismo en Asia por la cual cobraban 2000 yenes.
Una vez dentro del museo éste es enorme, con varios edificios para exposiciones. El más interesante para nosotros era el de Arte Japonés ya que el de Asiático ya lo teníamos visto en China , Tailandia o Indonesia. En el japonés hemos podido ver piezas de todas las ciudades que visitamos en el sur, como Nara, Osaka , Hiroshima o Kyoto. Es curioso que para ver el arte de esos sitios tengas que venir a Tokyo. También estaban las salas de los samurai, con las espadas , las armaduras, cascos, etc... Sorprendente lo bien conservadas que estaban las espadas aunque echaba en falta espadas más antiguas, de la época en la que aún no eran curvadas, de los primeros mil años después de cristo, de las siguientes épocas habían unas 50-75 espadas, que en realidad no me parecieron muchas. También había muestras de arte (que en comparación con el renacimiento es bastante triste) y de la escultura (exclusivamente en madera). De la madera sorprende lo bien que se conserva y lo raro que no trabajasen la piedra apenas, lo más próximo es la cerámica.
Una vez visitado el museo, con tres, cuatro horas sobra hemos bajado por el parque Ueno hasta la estación para callejear el barrio donde hay un mercado con pescado fresco alternado con tiendas de ropa, Levi's Stores, etc... una mezcla heterogénea si señor. También hemos aprovechado para comer en un restaurante donde seleccionas la comida en una máquina por la foto. Metes el dinero, sale el ticket del plato y se lo entregas al cocinero que te lo prepara. Después de comer hemos bajado hasta Ginza, la zona del dinerito rico, o las compras fashion.
Nada más salir de la estacion nos hemos encontrado con un showroom de Nissan donde hemos visto dos modelos nuevos de la marca. Por un lado un muscle clar o superdeportivo, el Nissan GTR, 475 CV, espectacular. Con electrónica de todo tipo, cambio de marcha secuencial en el volante, asientos de cuero con sistema Bosé de sonido integrado, etc... Se le supone el rival de Ferrari y la verdad es que no decepciona, nos hemos montado y era espectacular.
También tenían un Leaf eléctrico totalmente con dos estaciones de carga, la que te puedes encontrar en las gasolineras y la que tendrías en tu casa de Panasonic. Lo más espectacular del coche era su palanca de cambio, parecía un ratón de juegos de estrategia con una cúpula plateda y luz azul. Le he pedido a la azafata que me dejara sacarle una foto cargando el coche con la manguera de casa, y ha sido muy amable.
Salimos del edificio de Nissan para pasear hasta el de Sony pasando por tiendas de Bulgary, Channel, Hermes y marcas para bolsillos pudientes. En el edificio de Sony hemos podido ver de nuevo el tablet Android que han sacado y juguetear con el más cómodos, sentados en los sofás. También hemos tenido oportunidad de probar el nuevo tablet de dos pantallas que es curioso por lo original e innovador de diseño pero que no me convence. La verdad es que al menos Sony hace cosas originales y distintas, supongo que Apple no los demandará.
Después de estar un rato en el edificio Sony toquiteando el hardware nos hemos ido a seguir paseando por Ginza, a ver los edificios enormes dedicados a las marcas como el de Tiffany's que supongo que tendría algo más que diamantes porque sino, que tristes... y hemos entrado en la tienda Apple de Ginza que es bastante más cutre que la de Nueva York por ejemplo. La verdad es que el diseño y estética del edificio era muy similar al de Osaka que estaba en la calle pija también.
Finalmente hemos vuelto al hotel porque ya estábamos cansados de pasear porque aunque parece que no todo esto ocupa bloques y bloques de edificios así que cada vez que digo , vamos a tal o cual sitio la verdad es que pateamos kilómetros. Hemos aprovechado para tomarnos una "cerveza" que al final no lo era tanto, medio litro a 8º de alcohol que además sabía a rayos.
Por cierto que en el post de ayer sobre Akihabara se me olvidó comentar algo muy típico de la zona. Las Maids que trabajan en los cafés. Las maids son jovencitas japonesas que se visten de asistentas, con tocados, faldas con encajes y cosas así, muy inglesas pero más atrevidas. Son chicas guapas que trabajan de acompañantes en estos cafés, básicamente se paga una cuota de entrada (700 yen , unos 7 euros) por persona para entrar, además estás obligado a una consumición por persona (700 yen otra vez de mínimo) y ello te permite sentarte e interactuar con estas jovencitas.En los cafés no puedes sacar fotos ni grabar vídeos y lo que haces es hacer que ellas hagan cosas para tí, por ejemplo, que se pasen arrodilladas una hora. O si no tomas tu la iniciativa pues ellas vendrán y se pondrán a decorarte la bebida o a pedirte que cantes con ellas , etc... También te darán la opción de sacarte una foto con ellas por el módico precio de 500 yen. En la calle son muy esquivas ellas, para la foto no quieren salir pero para darte el flyer ahi las tienes.
La verdad es que a mi no me llama nada todo este asunto, el fetichismo que tienen es un poco exagerado y a mi pagar por estas cosas no me llama, supongo que habrá quien lo haga por ser una vez pero no se diferencia mucho de pagar por ir a un local de striptease con la diferencia que aquí no hay desnudos. Esto de los maid café entronca bastante con las tiendas dedicadas al sexo y al fetichismo que te puedes encontrar por cualquier sitio. En la misma tienda hay cosas para ellas y para ellos o mixtas y puedes encontrarte a chic@s jóvenes comprando.
jueves, 15 de septiembre de 2011
Día 10 Tokyo 14 de Septiembre 2011
Hoy nos hemos levantado y después de investigar un poco en internet qué hacer hemos salido camino a Asakusa, un barrio típico de Tokyo. Después de dos transbordos en el metro hemos llegado a la estación. Salimos por la salida de Kannarimon Gate que es el comienzo del paseo típico y ya nos encontramos con montones de japoneses haciéndole fotos a la puerta con su megalámpara.
Después hemos ido caminando por la calle que te lleva al templo de la zona. Está flanqueada a los lados por tiendas para compras infinitas de productos típicos, la verdad es que nosotros de esto pasamos duramente, porque no hay interés en comprar nada. Pasamos por un colegio que tenía puestos unos carteles con advertencias de "NO LES SAQUES FOTO A LOS NIÑOS" y es una pena porque mira que son majetes los niños japoneses, hay que ver lo que se tuercen cuando crecen.
Hemos llegado al templo y ya ves cientos de japoneses haciendo ofrendas, sacando buenos deseos de cajones colocados en armarios o encendiendo incienso con el que empaparse. La verdad es que las ofrendas tienen todas el módico precio de 100 yen pero para todas hay que poner algo.
En estas fotos se ven los distintos tipos de sitio para poner las ofrendas. Al salir por la puerta que ves al fondo te encuentras con un pequeño parque con árboles y cascadas de agua con puentes que las cruzan.
Es curioso ver como a las pequeñas figuras les visten con delantales de niño y vestiditos como ofrenda, quedan un poco ridículos pero graciosos.
Un centro comercial de esta zona tenía miles de bicis a su alrededor pero es que bajabas a una parada del metro y tenía más bicis aún con aparcamiento para aún más bicis, mira que es raro que con tanta bici no saquen un Indurain esta gente. Es como lo de los tailandeses con las motos, con la cantidad de ellas que hay y lo cafres que son no se como no hay más corredores.
Una vez paseado por el barrio nos hemos bajado hasta Akihabara que es el centro tecnológico y otaku de la ciudad. Hay dos salidas importantes en esta estación por un lado la de Yodobashi-Akiba y por otro la de Electric Town. En la primera te encuentras de frente con un edificio de 10 plantas dedicadas a la tecnología, perteneciente a la mayor cadena japonesa. Te puedes encontrar con todo tipo de dispositivos y ésto es lo mejor que tiene porque en cuanto a precios la verdad es que lo encontramos más barato en Estados Unidos y Europa que aquí. Y no es que el yen esté fuerte , que lo está. Es que descontando esta subida que ha tenido seguiría siendo bastante más caro comprar en Japón. Lo bueno que tiene es la variedad y la posibilidad de tocar lo que vas a comprar pero fuera de ésto nada.
Ojo a esta base duplicadora de discos, con 4 dispositivos hdd o sdd puedes copiarlos a pares.
Después de salir de Yodobashi nos hemos puesto a caminar en dirección a Electric Town donde se encuentran los sitios "baratos" o las tiendas de componentes electrónicos metidas dentro de callejones al estilo de lo que puedes encontrar en Hong Kong o Bangkok. Pero la verdad, aunque los precios mejoran al salir del meollo principal no son lo suficientemente llamativos. Preferiría comprar en Tailandia o Hong Kong o incluso en Pekin a Tokyo. Eran graciosas las tiendas retro que vendían equipos de hace 5 años como si estuviesen nuevos. También tenían en cajas ordenadores que vendían como Junk a precio negociable.
En esta zona de Akihabara también hay muchas tiendas otaku de figuritas de manga, dvds de jpop y de series de televisión, o de manga en general. La verdad es que a mi no me llama nada toda esta fiebre otaku. Entras en una tienda de 6 plantas con estanterías dedicadas a una cantante cuyo único aliciente es su cara (porque cantar , no saben) o estanterías dedicadas a SonGoku o a One Piece. También ves a gente pintoresca comprando , eso es lo más gracioso porque hay cromos que ni en la mejor colección.
Y hala, aqui me tenéis con el protagonista de OC o Southland. Es lo que tengo , que soy un imán para los famosos. En Nueva York vimos a Daniel Guzmán (foto con él que nos hicimos), en Tailandia a Van der Sar (pasamos) , en Londres a Alaska y marido (pasamos) , etc... El chico fue muy amable y se saco una foto conmigo, le dije que me molaba en Southland y que le veíamos en España, le hizo ilusión y nada más , a seguir viaje. Iba acompañado de tres japonesas, por lo visto estaba en Japón para promocionar Southland y puede ser que para participar en un panel de Batman Year Zero en el Tokyo Game Show ya que presta su voz al protagonista.
Después hemos ido caminando por la calle que te lleva al templo de la zona. Está flanqueada a los lados por tiendas para compras infinitas de productos típicos, la verdad es que nosotros de esto pasamos duramente, porque no hay interés en comprar nada. Pasamos por un colegio que tenía puestos unos carteles con advertencias de "NO LES SAQUES FOTO A LOS NIÑOS" y es una pena porque mira que son majetes los niños japoneses, hay que ver lo que se tuercen cuando crecen.
Hemos llegado al templo y ya ves cientos de japoneses haciendo ofrendas, sacando buenos deseos de cajones colocados en armarios o encendiendo incienso con el que empaparse. La verdad es que las ofrendas tienen todas el módico precio de 100 yen pero para todas hay que poner algo.
En estas fotos se ven los distintos tipos de sitio para poner las ofrendas. Al salir por la puerta que ves al fondo te encuentras con un pequeño parque con árboles y cascadas de agua con puentes que las cruzan.
Es curioso ver como a las pequeñas figuras les visten con delantales de niño y vestiditos como ofrenda, quedan un poco ridículos pero graciosos.
Este barrio tiene muchas casas de té y comercios tradicionales por lo que los hasta los garajes están decorados con estampas clásicas para no desentonar. Esta es la entrada a un garaje.
Un centro comercial de esta zona tenía miles de bicis a su alrededor pero es que bajabas a una parada del metro y tenía más bicis aún con aparcamiento para aún más bicis, mira que es raro que con tanta bici no saquen un Indurain esta gente. Es como lo de los tailandeses con las motos, con la cantidad de ellas que hay y lo cafres que son no se como no hay más corredores.
Una vez paseado por el barrio nos hemos bajado hasta Akihabara que es el centro tecnológico y otaku de la ciudad. Hay dos salidas importantes en esta estación por un lado la de Yodobashi-Akiba y por otro la de Electric Town. En la primera te encuentras de frente con un edificio de 10 plantas dedicadas a la tecnología, perteneciente a la mayor cadena japonesa. Te puedes encontrar con todo tipo de dispositivos y ésto es lo mejor que tiene porque en cuanto a precios la verdad es que lo encontramos más barato en Estados Unidos y Europa que aquí. Y no es que el yen esté fuerte , que lo está. Es que descontando esta subida que ha tenido seguiría siendo bastante más caro comprar en Japón. Lo bueno que tiene es la variedad y la posibilidad de tocar lo que vas a comprar pero fuera de ésto nada.
Ojo a esta base duplicadora de discos, con 4 dispositivos hdd o sdd puedes copiarlos a pares.
Después de salir de Yodobashi nos hemos puesto a caminar en dirección a Electric Town donde se encuentran los sitios "baratos" o las tiendas de componentes electrónicos metidas dentro de callejones al estilo de lo que puedes encontrar en Hong Kong o Bangkok. Pero la verdad, aunque los precios mejoran al salir del meollo principal no son lo suficientemente llamativos. Preferiría comprar en Tailandia o Hong Kong o incluso en Pekin a Tokyo. Eran graciosas las tiendas retro que vendían equipos de hace 5 años como si estuviesen nuevos. También tenían en cajas ordenadores que vendían como Junk a precio negociable.
En esta zona de Akihabara también hay muchas tiendas otaku de figuritas de manga, dvds de jpop y de series de televisión, o de manga en general. La verdad es que a mi no me llama nada toda esta fiebre otaku. Entras en una tienda de 6 plantas con estanterías dedicadas a una cantante cuyo único aliciente es su cara (porque cantar , no saben) o estanterías dedicadas a SonGoku o a One Piece. También ves a gente pintoresca comprando , eso es lo más gracioso porque hay cromos que ni en la mejor colección.
Estanterías y más estanterías llenas a rebosar de tomos de manga. Todos ordenaditos por números, colecciones , etc...
Como en casi todos los viajes hemos tropezado con un famoso. Estábamos caminando por una calle adyacente cuando de repente veo a un rubio y digo, si este es Ben McKenzie. Bruno decía que va a ser él, y yo, que sí hombre, espera que le paro y me hago una foto.
Y hala, aqui me tenéis con el protagonista de OC o Southland. Es lo que tengo , que soy un imán para los famosos. En Nueva York vimos a Daniel Guzmán (foto con él que nos hicimos), en Tailandia a Van der Sar (pasamos) , en Londres a Alaska y marido (pasamos) , etc... El chico fue muy amable y se saco una foto conmigo, le dije que me molaba en Southland y que le veíamos en España, le hizo ilusión y nada más , a seguir viaje. Iba acompañado de tres japonesas, por lo visto estaba en Japón para promocionar Southland y puede ser que para participar en un panel de Batman Year Zero en el Tokyo Game Show ya que presta su voz al protagonista.
Bruno lo ha puesto en twitter y al rato ya teníamos a gente preguntando por donde estaba para ver si lo encontraban. En una ciudad de 20 millones de habitantes, es algo complicado pero que no se como , siempre nos apañamos a hacer.
Después de pasear por Akihabara nos hemos bajado a la estación de Ginza a hacer el transobordo para ir de nuevo al hotel, cena, partido de la selección española y a dormir. Que máquina Navarro!!!
Día 9 Tokyo 13 Septiembre 2011
Hoy nos hemos levantado temprano, pero esta vez no ha sido para irnos de templos o a visitar algún sitio alejado de la mano de Dios, no , esta vez lo hemos hecho para meter todo en la maleta y salir de Kyoto que a decir verdad, ya no tenía mucho más que ofrecernos. Con la maleta ya hecha hemos tomado un bus en dirección a la estación de tren. Con los billetes ya cogidos el día anterior sólo hemos tenido que meternos en nuestro andén a esperar por el tren.
Hemos llegado con 30 minutos de antelación así que nos hemos sentado en el interior de una sala acondicionada que había en el andén. Hay varias de éstas con aire acondicionado y asientos cómodos para que esperes a tu tren. En ésta hemos podido ver a un japonés leyendo un periódico en inglés con forma de periódico internacional. Lo que cambia con respecto al japonés es que las grafías y las fotos tienen estilo, personalmente me parece que los periódicos japoneses son muy sosos. Entre que van del lado izquierdo al derecho, que los kanjis apretados son poco estéticos y que se lee también de arriba a abajo parecen un amasijo de gráficos. Además las fotos no las encuadran bien y son casi siempre en blanco y negro, un poco a la antigua.
Nos hemos montado en el tren, un Hikari de los Shinkansen y hemos salido dirección a Tokyo. El tren tenía varias paradas, y conforme nos acercábamos a Tokyo más gente se subía. Al final se nos ha sentado al lado una lolita que iba vestida de caperucita roja. El tren ha parado en la estación de Shinjuku que es la estación grande más cercana a nuestro hotel. En realidad es la estación más grande de Tokyo con más de 30 salidas a la calle distintas. Te puedes recorrer por debajo una zona enorme de la ciudad.
Hemos salido por una cualquiera al tuntún para emplear el gps del móvil y llegar a nuestro hotel. Eran las 10.30 y aún así ya estaba todo a tope. Una vez en la calle un calor tremendo, y yo que pensaba que saliendo de Kyoto las cosas iban a mejorar, pero no.
Con el gps ya activo nos hemos puesto a caminar, y nos ha llevado bastante llegar al hotel porque salimos por un lado más alejado con lo cual 2 o más kilómetros caminando con las maletas han caido. Hemos llegado al hotel y nos han dicho que aún no podíamos hacer el check-in porque no tenían ninguna habitación libre, que la tendrían a las 2. Como no teníamos nada planeado nos hemos sentado un rato a descansar en la recepción del hotel y media hora más tarde nos han llamado para pedirnos los datos y hacer el check-in eso si, sin darnos habitación porque aún no estaba libre.
Como aún quedaba tiempo para poder entrar hemos salido a ver el entorno del hotel, familiarizarnos con los alrededores y localizar la parada de metro más cercana que estaba a 4 bloques. Una vez en la red del metro hemos buscado un sitio donde comprar la Suica Pass, una tarjeta que te permite pagar en las estaciones de metro sin tener que sacarte billete, la pasas por la entrada/salida y te va quitando el dinero del viaje. Es más conveniente pero no te ahorra nada. Y toda despotricar un rato de nuevo sobre el tema del trato al turista y el expolio. Resulta que si eres turista tienes que comprar los pases especiales para turista en el aeropuerto. Tienen un pack de dos días de metro por 980 yen pero sólo valen para el día que llegas y el siguiente , no puedes comprarlo y hacerlo efectivo otro día, con lo cual si ya estás en la ciudad tienes que pagar 710 yen por día, total 1420 por dos días. Si quieres el combo Suica + Nex (tren directo desde el aeropuerto) puedes comprarlo en Narita el de ida y vuelta y sólo el de ida, pero imaginad que como en nuestro caso, vamos directos a Kyoto, podríamos coger la Suica y el billete de Tokyo a Narita, pues no te dejan , sólo vale para Narita a Tokyo , sino tienes que pagar el doble o más que cuesta.
Una vez con la tarjeta hemos vuelto al hotel esta vez por el subterráneo para no papar calor, que la verdad es que es axfisiante. Una vez en el hotel nos hemos pegado una ducha y comprobado que internet era de alta velocidad, 30mbit en la habitación y que teníamos todo en orden. Con las maletas desechas y una vez aseaditos nos hemos ido de nuevo dirección a Shibuya a ver el ambiente del cruce más famoso del mundo. Hemos salido por la parada de Hachiko, la estatua dedicada al perro que una vez muerto su dueño iba siempre a esperarle a la estación como hacía cuando estaba vivo hasta que finalmente murió (Richard Gere ha hecho la película).
Nos hemos metido en el meollo del cruce y la verdad es que impresiona, tanta gente cruzando al mismo tiempo en todas las direcciones (puedes cruzar en diagonal y recto por 4 sitios, en total 6 cruces al mismo tiempo). Para poder grabar el cruce en plano zenital nos hemos tomado algo en un Starbucks que tiene un mirador al cruce. De paso hemos estado viendo a los fenómenos que paseaban, cada uno con una pinta más llamativa que la anterior. No nos extraña que los de Inditex digan que muchas de sus tendencias de moda las sacan de este sitio porque con las ganas de diferenciarse o destacar que tienen por aquí puedes ver cosas realmente llamativas.
Después del café nos hemos dado un paseo por la zona, que además de tener muchos comercios destaca por sus discotecas e izakayas (sitios donde comer y beber por precios fijados). Hay muchos chicos con panfletos que intentan que entres en los locales que ellos promocionan. También los hay extranjeros para que entren los que sólo hablan inglés. La zona está a tope y se ve gente muy peculiar, pero tras un rato nos hemos cansado así que metro de nuevo hasta el Metropolitan Government Building o Tocho para los amigos. El edificio administrativo de Tokyo y desde donde se tienen unas vistas impresionantes. Es un mirador gratuito que rivaliza con la torre Tokyo por la que cobran 10 euros.
Las pistas de tenis están sobre un edificio de unas 7 plantas. Después de las vistas nos hemos bajado las 45 plantas ... en ascensor y hemos hecho unos 2 kilómetros subterráneos para coger el metro dirección a la parada Shinjuku-Gyonmae , la más cercana al hotel. Hotel , cena y cama :)
Hemos llegado con 30 minutos de antelación así que nos hemos sentado en el interior de una sala acondicionada que había en el andén. Hay varias de éstas con aire acondicionado y asientos cómodos para que esperes a tu tren. En ésta hemos podido ver a un japonés leyendo un periódico en inglés con forma de periódico internacional. Lo que cambia con respecto al japonés es que las grafías y las fotos tienen estilo, personalmente me parece que los periódicos japoneses son muy sosos. Entre que van del lado izquierdo al derecho, que los kanjis apretados son poco estéticos y que se lee también de arriba a abajo parecen un amasijo de gráficos. Además las fotos no las encuadran bien y son casi siempre en blanco y negro, un poco a la antigua.
Nos hemos montado en el tren, un Hikari de los Shinkansen y hemos salido dirección a Tokyo. El tren tenía varias paradas, y conforme nos acercábamos a Tokyo más gente se subía. Al final se nos ha sentado al lado una lolita que iba vestida de caperucita roja. El tren ha parado en la estación de Shinjuku que es la estación grande más cercana a nuestro hotel. En realidad es la estación más grande de Tokyo con más de 30 salidas a la calle distintas. Te puedes recorrer por debajo una zona enorme de la ciudad.
Hemos salido por una cualquiera al tuntún para emplear el gps del móvil y llegar a nuestro hotel. Eran las 10.30 y aún así ya estaba todo a tope. Una vez en la calle un calor tremendo, y yo que pensaba que saliendo de Kyoto las cosas iban a mejorar, pero no.
Con el gps ya activo nos hemos puesto a caminar, y nos ha llevado bastante llegar al hotel porque salimos por un lado más alejado con lo cual 2 o más kilómetros caminando con las maletas han caido. Hemos llegado al hotel y nos han dicho que aún no podíamos hacer el check-in porque no tenían ninguna habitación libre, que la tendrían a las 2. Como no teníamos nada planeado nos hemos sentado un rato a descansar en la recepción del hotel y media hora más tarde nos han llamado para pedirnos los datos y hacer el check-in eso si, sin darnos habitación porque aún no estaba libre.
Como aún quedaba tiempo para poder entrar hemos salido a ver el entorno del hotel, familiarizarnos con los alrededores y localizar la parada de metro más cercana que estaba a 4 bloques. Una vez en la red del metro hemos buscado un sitio donde comprar la Suica Pass, una tarjeta que te permite pagar en las estaciones de metro sin tener que sacarte billete, la pasas por la entrada/salida y te va quitando el dinero del viaje. Es más conveniente pero no te ahorra nada. Y toda despotricar un rato de nuevo sobre el tema del trato al turista y el expolio. Resulta que si eres turista tienes que comprar los pases especiales para turista en el aeropuerto. Tienen un pack de dos días de metro por 980 yen pero sólo valen para el día que llegas y el siguiente , no puedes comprarlo y hacerlo efectivo otro día, con lo cual si ya estás en la ciudad tienes que pagar 710 yen por día, total 1420 por dos días. Si quieres el combo Suica + Nex (tren directo desde el aeropuerto) puedes comprarlo en Narita el de ida y vuelta y sólo el de ida, pero imaginad que como en nuestro caso, vamos directos a Kyoto, podríamos coger la Suica y el billete de Tokyo a Narita, pues no te dejan , sólo vale para Narita a Tokyo , sino tienes que pagar el doble o más que cuesta.
Una vez con la tarjeta hemos vuelto al hotel esta vez por el subterráneo para no papar calor, que la verdad es que es axfisiante. Una vez en el hotel nos hemos pegado una ducha y comprobado que internet era de alta velocidad, 30mbit en la habitación y que teníamos todo en orden. Con las maletas desechas y una vez aseaditos nos hemos ido de nuevo dirección a Shibuya a ver el ambiente del cruce más famoso del mundo. Hemos salido por la parada de Hachiko, la estatua dedicada al perro que una vez muerto su dueño iba siempre a esperarle a la estación como hacía cuando estaba vivo hasta que finalmente murió (Richard Gere ha hecho la película).
Nos hemos metido en el meollo del cruce y la verdad es que impresiona, tanta gente cruzando al mismo tiempo en todas las direcciones (puedes cruzar en diagonal y recto por 4 sitios, en total 6 cruces al mismo tiempo). Para poder grabar el cruce en plano zenital nos hemos tomado algo en un Starbucks que tiene un mirador al cruce. De paso hemos estado viendo a los fenómenos que paseaban, cada uno con una pinta más llamativa que la anterior. No nos extraña que los de Inditex digan que muchas de sus tendencias de moda las sacan de este sitio porque con las ganas de diferenciarse o destacar que tienen por aquí puedes ver cosas realmente llamativas.
Después del café nos hemos dado un paseo por la zona, que además de tener muchos comercios destaca por sus discotecas e izakayas (sitios donde comer y beber por precios fijados). Hay muchos chicos con panfletos que intentan que entres en los locales que ellos promocionan. También los hay extranjeros para que entren los que sólo hablan inglés. La zona está a tope y se ve gente muy peculiar, pero tras un rato nos hemos cansado así que metro de nuevo hasta el Metropolitan Government Building o Tocho para los amigos. El edificio administrativo de Tokyo y desde donde se tienen unas vistas impresionantes. Es un mirador gratuito que rivaliza con la torre Tokyo por la que cobran 10 euros.
Día 8 Nara , Osaka y Kyoto 12 Septiembre 2011
Como Kyoto está ya muy visto nos hemos bajado a Nara en la JR Nara Line. Es un paseo que lleva 45 minutos en metro/cercanías. Nara fue en el durante 80 años en el 700 la capital de Japón en lo que dieron en llamar, ... wait for it ... , Nara Period.
Te bajas del metro y ya te reciben unos guías turísticos con carnet por si quieres ir con ellos de paseo, les hemos rechazado gentilmente. Justo al lado estaba el centro de visitantes donde nos han dado mapas y comentado lo mejor que podíamos ver. Es curioso que el mapa en inglés era una fotocopia en blanco y negro y el mapa en español (oh la la, lo había en español) era a todo color. Lo que véis ahi arriba es la mascota de la prefectura, que lleva cuernos de ciervo porque en el parque de Nara donde está casi todo lo que hay que ver hay miles de ciervos campando a sus anchas.
Este ciervo está esperando al bus, pasa de patear el parque cara arriba. Están muy civilizados estos ciervos la verdad. Aunque por todo el parque hay unos carteles que indican lo contrario, con gráficos muy intuitivos y un poco infantiles te explican los peligros de confraternizar con ciervos "salvajes".
Hemos caminado por este parque unos dos kilómetros hasta llegar a una puerta que da entrada a uno de los templos más famosos de Japón, el de Todaiji. La puerta está hecha polvo y tomada por los ciervos, pero aún así impresiona. Los japoneses hacían todas sus estructuras en madera y lo sorprendente es que duren tanto y sin carcoma.
Pasada la puerta llegas al templo de Todaiji que está coronado por unos cuernos de oro. Parece una cuestión estética extendida ya que también se encuentran en otros templos de Osaka por ejemplo. La entrada al templo , los 600 yen de rigor, pero tal vez este templo sea uno de los que los merezca. Por un lado está el parque interior, muy cuidado y bastante bonito y por otro el Buda sentado en su interior, que es el más grande de Japón. El templo parece hecho para cubrir y resguardar sólo al Buda de bronze. También hay dos figuras de dioses protectores, más feos que un rayo y un par de maquetas de como era el templo y sus alrededores en el pasado.
En la foto no se aprecia pero el buda es enorme y está sentado sobre un loto con muchos pétalos de altura considerable. Frente al Buda toda la gente se para y reza un rato, mueven las manos con el incienso y unen las palmas en gesto de reverencia.
También hay un tronco de árbol con un agujero en la base que la gente intenta cruzar. Si lo haces te traerá el deseo que pidas. Está pensando para niños y en menor medida mujeres, porque vamos, si yo intento atravesarlo seguro que me quedo y no me sacan ni con sierra eléctrica. Ha sido un espectáculo ver a una mujer pasarlo. Primero lo ha pasado un niño sin problemas y luego ha ido ella que ha tenido que girarse en el interior del tronco. Por un momento pensé que no salía pero al final , toda acalorada, ha conseguido pasar ante el regocijo de sus acompañantes.
La foto quedó desenfocada pero este es el momento en el que ella se gira en su interior para conseguir salir, que mieditooooo
Tras esta visita hemos dado la vuelta por donde hemos venido. Como siempre esquivando a los ciervos que persiguen a la gente que les da comida, en todo el parque hay unas ancianas vendiendo packs de galletas para ciervos a 200 yen. Tu coges las galletas y los ciervos te persiguen para comérselas.
Nos hemos bajado de nuevo a la estación para tomar un tren con destino a Osaka, la capital del sur , más por población que por otra cosa. Tiene una población similar a la de Tokyo y la verdad es que impresiona ver a toda esa gente moverse. Lo primero que hhemos hecho ha sido parar en el parque donde está el castillo de Osaka, ya que la parada quedaba de camino. Estaban preparando una ceremonia multitudinaria dividiendo una zona de tierra enorme en cuadrículas, menuda preparación tenían los muchachos que hacían la división.
De nuevo hacía un calor de mil demonios, no se como los ancianos que paseaban por el parque lo aguantaban. Nosotros hemos recurrido a las máquinas de bebida para refrigerarnos. Después de ver el castillo a lo lejos, con eso nos ha llegado, hemos vuelto a la parada para bajar a Osaka. Una vez hemos salido hemos ido a la zona que rivaliza con Shibuya y Akibahara de Tokyo. Un arcade enorme con muchísima gente de compras. Es curioso pero aquí en Osaka parece estar todo bastante más concentrado que en otros sitios.
Bajas por una calle principal donde se encuentran Chanel , Louis V y Apple, como no, y se supone que es el sector high-end. Te vas a la derecha y entras en la zona joven del asunto con tiendas con camisetas rotas, y con grafismos ridículos , sigues un kilómetro y entras en la zona otaku con tiendas de figuritas y anime, manga, etc... y te vas arriba a la derecha otro kilómetro y entras en el sector tecnológico del asunto. Parece ser que es mejor ir a Osaka que a Tokyo porque mientras una ciudad es eminentemente turística y los precios están acordes la otra es más japonesa y los precios son mejores.
Después del paseo nos hemos ido a comer a un restaurante japonés o chino japonés.
Estos son los platos que hemos tomado, a la izquierda tenéis un arroz con verdudas y ternera que estaba sublime. Me lo comería todos los días.
A la derecha podéis ver un Gyudon, sopa, fideos y carne flotando en el caldo todo ello acompañado por un huevo cocido. También muy rico.
Estas son unas empanadillas o Gyoza. En realidad la pasta de la que están rellenas es como pasta filo pero más suave y vienen rellenas de carne especiada con un sabor semejante al chorizo y acompañadas de varios tipos de salsas.
Lo curioso es ver al cocinero preparar los platos frente a ti, le he grabado un vídeo y el tío todo contento se ha afanado más. Está bien esto de que no tengan miedo de salir en fotos y vídeos.
Te bajas del metro y ya te reciben unos guías turísticos con carnet por si quieres ir con ellos de paseo, les hemos rechazado gentilmente. Justo al lado estaba el centro de visitantes donde nos han dado mapas y comentado lo mejor que podíamos ver. Es curioso que el mapa en inglés era una fotocopia en blanco y negro y el mapa en español (oh la la, lo había en español) era a todo color. Lo que véis ahi arriba es la mascota de la prefectura, que lleva cuernos de ciervo porque en el parque de Nara donde está casi todo lo que hay que ver hay miles de ciervos campando a sus anchas.
Este ciervo está esperando al bus, pasa de patear el parque cara arriba. Están muy civilizados estos ciervos la verdad. Aunque por todo el parque hay unos carteles que indican lo contrario, con gráficos muy intuitivos y un poco infantiles te explican los peligros de confraternizar con ciervos "salvajes".
Hemos caminado por este parque unos dos kilómetros hasta llegar a una puerta que da entrada a uno de los templos más famosos de Japón, el de Todaiji. La puerta está hecha polvo y tomada por los ciervos, pero aún así impresiona. Los japoneses hacían todas sus estructuras en madera y lo sorprendente es que duren tanto y sin carcoma.
En la foto no se aprecia pero el buda es enorme y está sentado sobre un loto con muchos pétalos de altura considerable. Frente al Buda toda la gente se para y reza un rato, mueven las manos con el incienso y unen las palmas en gesto de reverencia.
También hay un tronco de árbol con un agujero en la base que la gente intenta cruzar. Si lo haces te traerá el deseo que pidas. Está pensando para niños y en menor medida mujeres, porque vamos, si yo intento atravesarlo seguro que me quedo y no me sacan ni con sierra eléctrica. Ha sido un espectáculo ver a una mujer pasarlo. Primero lo ha pasado un niño sin problemas y luego ha ido ella que ha tenido que girarse en el interior del tronco. Por un momento pensé que no salía pero al final , toda acalorada, ha conseguido pasar ante el regocijo de sus acompañantes.
La foto quedó desenfocada pero este es el momento en el que ella se gira en su interior para conseguir salir, que mieditooooo
Tras esta visita hemos dado la vuelta por donde hemos venido. Como siempre esquivando a los ciervos que persiguen a la gente que les da comida, en todo el parque hay unas ancianas vendiendo packs de galletas para ciervos a 200 yen. Tu coges las galletas y los ciervos te persiguen para comérselas.
Nos hemos bajado de nuevo a la estación para tomar un tren con destino a Osaka, la capital del sur , más por población que por otra cosa. Tiene una población similar a la de Tokyo y la verdad es que impresiona ver a toda esa gente moverse. Lo primero que hhemos hecho ha sido parar en el parque donde está el castillo de Osaka, ya que la parada quedaba de camino. Estaban preparando una ceremonia multitudinaria dividiendo una zona de tierra enorme en cuadrículas, menuda preparación tenían los muchachos que hacían la división.
De nuevo hacía un calor de mil demonios, no se como los ancianos que paseaban por el parque lo aguantaban. Nosotros hemos recurrido a las máquinas de bebida para refrigerarnos. Después de ver el castillo a lo lejos, con eso nos ha llegado, hemos vuelto a la parada para bajar a Osaka. Una vez hemos salido hemos ido a la zona que rivaliza con Shibuya y Akibahara de Tokyo. Un arcade enorme con muchísima gente de compras. Es curioso pero aquí en Osaka parece estar todo bastante más concentrado que en otros sitios.
Bajas por una calle principal donde se encuentran Chanel , Louis V y Apple, como no, y se supone que es el sector high-end. Te vas a la derecha y entras en la zona joven del asunto con tiendas con camisetas rotas, y con grafismos ridículos , sigues un kilómetro y entras en la zona otaku con tiendas de figuritas y anime, manga, etc... y te vas arriba a la derecha otro kilómetro y entras en el sector tecnológico del asunto. Parece ser que es mejor ir a Osaka que a Tokyo porque mientras una ciudad es eminentemente turística y los precios están acordes la otra es más japonesa y los precios son mejores.
Después del paseo nos hemos ido a comer a un restaurante japonés o chino japonés.
Estos son los platos que hemos tomado, a la izquierda tenéis un arroz con verdudas y ternera que estaba sublime. Me lo comería todos los días.
A la derecha podéis ver un Gyudon, sopa, fideos y carne flotando en el caldo todo ello acompañado por un huevo cocido. También muy rico.
Estas son unas empanadillas o Gyoza. En realidad la pasta de la que están rellenas es como pasta filo pero más suave y vienen rellenas de carne especiada con un sabor semejante al chorizo y acompañadas de varios tipos de salsas.
Lo curioso es ver al cocinero preparar los platos frente a ti, le he grabado un vídeo y el tío todo contento se ha afanado más. Está bien esto de que no tengan miedo de salir en fotos y vídeos.
La carta
Después de comer hemos dado otro paseo por la zona, y después de un par de horas nos hemos acercado de nuevo a la estación para tomar un tren rápido que nos ha plantado en Kyoto en un pis-pas. Hemos aprovechado que ya era de noche para tomar un par de buses y acercarnos al sector histórico de Kyoto a ver si había suerte y podíamos ver a una geisha trabajando.
Esta foto miserable es lo más cerca que hemos estado de conseguirlo. En el hueco de la ventana se puede ver la cabeza de una geisha o tal vez sea una de sus acompañantes, la que toca la guitarra tradicional, quien sabe. El tema es curioso, el cliente entra en una casa de té y solicita la presencia de una geisha. Sólo las casas de té tienen trato directo con las geishas y son las encargadas de hacer el acto introductorio. Por hacerlo te cobran una comisión, además de lo que consumas en su establecimiento mientras estés con la geisha. La geisha viene con sus acompañantes, una aprendiz y una guitarrista y por ello cobra del orden de 400 euros. Con lo cual la broma te puede salir tranquilamente por 600 o 800 euros.
Después de pasear por la zona de nuevo nos hemos bajado al hotel a descansar, que como siempre ya estábamos hechos polvo. Como esta era la última noche en Kyoto voy a aprovechar para hacer publiccidad del gel del hotel, que era impresionante.
El del centro es el de jalea real y aceite de oliva , sólo con ver el color ya dan ganas de probarlo eh? También le he sacado una foto a la pegatina donde te dicen que el agua es natural y se puede beber, resulta que para las duchas y los grifos emplean agua de manantial propio.
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