viernes, 9 de septiembre de 2011

Día 3 Tokyo a Kyoto 7 Septiembre 2011

Por fin llegamos a Tokyo después de 17 horas de viaje. Hechos polvo porque los aviones no están pensados para gente de nuestro tamaño. Desembarcamos en el aeropuerto de Narita y nos encontramos con la primera ayuda de la burocracia japonesa. En el control de pasajeros un amable señor que va hiperrevolucionado nos recibe comprobando que hemos rellenado bien los documentos de entrada al país y nos asigna una cola según nuestro pasaporte y condición de entrada. Como extranjeros sin reentrada nos colocamos en la cola y pasamos por un control muy similar al chino, foto y huellas para su base de datos.

Pasado este primer control te toca pasar por un guardia de aduanas que comprueba otro documento, te pregunta el motivo del viaje y dónde vas a pernoctar. Pasado el trámite nos dirigimos a una oficina de Japan Rail Pass que se encuentra en la planta baja a canjear nuestro bono.

Es el momento de comentar el JPR. Se trata de un bono canjeable por un billete ilimitado de 1, 2 o 3 semanas. Con ésto puedes hacer viajes ilimitados en las líneas de la compañía JR que incluyen por ejemplo varias en el interior de Tokyo. El tren es caro pero aún es mucho peor para los japoneses que no tienen acceso a este tipo de pase. La solicitud se hace desde fuera de Japón y se verifica que no vives en Japón de manera permanente. Haces el pago a una compañía extranjera que tramita el bono para el canje. Una semana cuesta 250 euros y sucesivas semanas reducen el precio. Un viaje a Kyoto de ida y vuelta ya compensa el coste del JRP. Es curioso que en un país tan dependiente de los trenes éstos sean tan caros. Comparado con el AVE Madrid Barcelona que puedes tomar por 150€ i/v es un poco robo. Porque a estas alturas una vez probados dos trenes Shinkansen los colocaría por comodidad al nivel del Media Distancia de Renfe. El mayor problema que les veo es el de los asientos que son bastante duros aunque podemos usar tres tipos de trenes cada uno de ellos también tiene distintos tipos de asientos dependiendo del  número de tren.

Y tras este paréntesis explicativo comentar que nos pasó otro traspiés curioso que nos obligó a cambiar nuestros planes. Los JRP son válidos por 7 días pero no desde el momento del uso sino desde el día del primer uso. Es decir , al usarlo el 7 es válido hasta el 13, cuentan los días completos, no los tramos de 24 horas, con esto y teniendo en cuenta que apenas hay trenes nocturnos te roban un día completo o dos sin problemas. En nuestro caso al comenzar a usarlo a las 12 esperábamos que durase hasta el día 14 a las 12 pero no, craso error, lo que nos condujo a otra anécdota. Y por otro lado comentar que ésto no lo indican en ningún lado, por lo menos no en ninguna de las instrucciones en inglés.

Una vez nos tramitaron el JRP y nos emitieron los billetes salimos en el NEX (Narita Express) hasta Shinagawa donde hicimos un transbordo con destino a Kyoto. El NEX es una especie de metro que te lleva en 45 minutos a Tokyo y en Shinagawa cogimos un Hikari (modelo de Shinkansen) a Kyoto. Con el JRP no puedes coger los tres trenes altos de gama (Nozomi , Mizuhu y Yabahusa). En este Hikari no había internet ni enchufes así que seguíamos desconectados.

Tras 3h llegamos a Kyoto, a la estación de tren, una estación enorme de valor arquitectónico muy interesante. Más adelante hablamos de ella porque teníamos prisa por llegar al hotel así que salimos a toda leche. Pasamos antes por el Kyoto Visitor Center donde un señor mayor muy amable nos explicó como llegar a nuestro hotel caminando y de paso nos dió unos mapas en inglés para movernos por la ciudad. Nuestro hotel estaba a 2.5km de la estación pero aunque teníamos bus directo de línea urbana decidimos ir caminando ya que después de tanto tiempo sentados apetecía caminar. La temperatura exterior era de 26 grados y el trayecto estuvo animado por esquivar a los ciclistas urbanos. Kyoto es una ciudad plana y el uso de la bicicleta como medio de transporte está bastante extendido.

Una vez en Sunroute Hotel Kyoto y con un inglés un poco macarrónico por parte de la recepcionista hicimos el check-in. La habitación de 21 m2 no parece en realidad tan grande pero a lo mejor se lo llaman a los construidos y no a los útiles, tal y como cuentan los días bien podría ser. Una vez aposentados y desempaquetados tocaba solucionar el problema con el tren y el hotel. Al acortarnos un día el pase nos veíamos con una noche en Kyoto sobrante. Pero llamamos a Agoda y nos dijeron que si el hotel aceptaba la devolución ellos no tenían problema en devolvernos el dinero. Así que alli voy yo a hablar con la recepcionista que no se enteraba de nada. Pero hubo suerte y un trainee de recepcionista que allí estaba hablaba español. El chaval había estado por España que le gustaba mucho y se defendía. Una vez explicado el entuerto en el hotel contactaron a Agoda diciéndoles que sin problema a aceptaban la devolución y más tarde nos aparecía la devolución en el banco. Son de estas cosas que no piensas que funcionen al ser ofertas pero está claro que hablando se entiende la gente.

Después de descansar un rato en la habitación y asearnos eran las 6 de la tarde y en Kyoto ya era de noche. Decidimos salira tantear el ambiente nocturno , cenar fuera y hacer alguna compra en los combinis (las tiendas tipo Apu de los Simpsons). Al intentar sacar dinero en los cajeros descubrimos que las Mastercard o Maestro no funcionaban en las distintas cadenas. Con la Visa si que pudimos sacar 20000 yenes para estos dias.

A las 8 nos retiramos al hotel para dormir y prepararnos a salir a primera hora. Amanece a las 6 asi que para aprovechar el dia nos pusimos como meta levantarnos a esa hora, no sin antes intentar ver el España-Alemania sin éxito en ningún canal japonés. Pudimos verlo online retransmitiendolo nosotros desde casa, pero el partido era una castaña así que nos fuimos a dormir.

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