Ueno, Ueno, Ueno. Hoy hemos ido a Ueno, zona norte de la ciudad con un parque enorme donde se encuentran gran parte de los museos de Tokyo. Después de hacer transbordo en Ginza hemos llegado a la Ueno Station y al salir, toma ya, restaurante de tapas españolas. Como de eso ya tenemos en casa no nos hemos parado pero he mirado a ver si tenía gente y en ese momento poquita, pero también es cierto que no era hora de comer aún.
Cruzamos la calle y nos encontramos de frente con unas pancartas que se repiten en distintas ciudades de Japón. Se pueden ver resultados de víctimas de radiación, pruebas varias o cualquier cosa en general y las pancartas son de protesta. Lo sorprendente es que no se cortan y ponen gente desfigurada, brazos cortados y cosas así, con fotografía a todo color, un poco brutal para que lo vean los niños, pero nadie las retira, ahi están , dando testimonio.
Hemos subido por unas escaleras enormes que dan entrada al parque y al ver el mapa de situación ya te das cuenta de que el parque es enorme, con lagunas navegables, calles enormes flanqueadas por bosques, multitud de museos de variadas temáticas y gente, mucha gente, de todo tipo. Los ancianos deportistas que dan su paseo matutino, los borrachos de alcoholemia perpetua, los sin techo que viven en la calle con sus carritos en los que llevan las pertenencias, los adolescentes vestidos con el uniforme del colegio haciendo la visita cultural...
Nos dirigimos al museo nacional de Tokyo que es el que más nos llama la atención pues es de los pocos sitios donde puedes ver temática samurai y del Japón clásico. Parece mentira pero en el territorio clásico como es Kyoto apenas había, los castillos o casas samurai no tenían lo más interesante que se halla en los museos de Tokyo. Hemos entrado haciendo uso de un bono descuento que viene en la guía municipal de Tokyo que cogimos en el Tokyo Government Building. Te descuentan del orden de 100 a 200 yenes según sea el museo. En este caso pasamos de 600 a 500 así que por 1000 entramos los dos. Si quieres acceder a una de las exhibiciones temporales que ponen pues el coste es mucho mayor. Tenían una del budismo en Asia por la cual cobraban 2000 yenes.
Una vez dentro del museo éste es enorme, con varios edificios para exposiciones. El más interesante para nosotros era el de Arte Japonés ya que el de Asiático ya lo teníamos visto en China , Tailandia o Indonesia. En el japonés hemos podido ver piezas de todas las ciudades que visitamos en el sur, como Nara, Osaka , Hiroshima o Kyoto. Es curioso que para ver el arte de esos sitios tengas que venir a Tokyo. También estaban las salas de los samurai, con las espadas , las armaduras, cascos, etc... Sorprendente lo bien conservadas que estaban las espadas aunque echaba en falta espadas más antiguas, de la época en la que aún no eran curvadas, de los primeros mil años después de cristo, de las siguientes épocas habían unas 50-75 espadas, que en realidad no me parecieron muchas. También había muestras de arte (que en comparación con el renacimiento es bastante triste) y de la escultura (exclusivamente en madera). De la madera sorprende lo bien que se conserva y lo raro que no trabajasen la piedra apenas, lo más próximo es la cerámica.
Una vez visitado el museo, con tres, cuatro horas sobra hemos bajado por el parque Ueno hasta la estación para callejear el barrio donde hay un mercado con pescado fresco alternado con tiendas de ropa, Levi's Stores, etc... una mezcla heterogénea si señor. También hemos aprovechado para comer en un restaurante donde seleccionas la comida en una máquina por la foto. Metes el dinero, sale el ticket del plato y se lo entregas al cocinero que te lo prepara. Después de comer hemos bajado hasta Ginza, la zona del dinerito rico, o las compras fashion.
Nada más salir de la estacion nos hemos encontrado con un showroom de Nissan donde hemos visto dos modelos nuevos de la marca. Por un lado un muscle clar o superdeportivo, el Nissan GTR, 475 CV, espectacular. Con electrónica de todo tipo, cambio de marcha secuencial en el volante, asientos de cuero con sistema Bosé de sonido integrado, etc... Se le supone el rival de Ferrari y la verdad es que no decepciona, nos hemos montado y era espectacular.
También tenían un Leaf eléctrico totalmente con dos estaciones de carga, la que te puedes encontrar en las gasolineras y la que tendrías en tu casa de Panasonic. Lo más espectacular del coche era su palanca de cambio, parecía un ratón de juegos de estrategia con una cúpula plateda y luz azul. Le he pedido a la azafata que me dejara sacarle una foto cargando el coche con la manguera de casa, y ha sido muy amable.
Salimos del edificio de Nissan para pasear hasta el de Sony pasando por tiendas de Bulgary, Channel, Hermes y marcas para bolsillos pudientes. En el edificio de Sony hemos podido ver de nuevo el tablet Android que han sacado y juguetear con el más cómodos, sentados en los sofás. También hemos tenido oportunidad de probar el nuevo tablet de dos pantallas que es curioso por lo original e innovador de diseño pero que no me convence. La verdad es que al menos Sony hace cosas originales y distintas, supongo que Apple no los demandará.
Después de estar un rato en el edificio Sony toquiteando el hardware nos hemos ido a seguir paseando por Ginza, a ver los edificios enormes dedicados a las marcas como el de Tiffany's que supongo que tendría algo más que diamantes porque sino, que tristes... y hemos entrado en la tienda Apple de Ginza que es bastante más cutre que la de Nueva York por ejemplo. La verdad es que el diseño y estética del edificio era muy similar al de Osaka que estaba en la calle pija también.
Finalmente hemos vuelto al hotel porque ya estábamos cansados de pasear porque aunque parece que no todo esto ocupa bloques y bloques de edificios así que cada vez que digo , vamos a tal o cual sitio la verdad es que pateamos kilómetros. Hemos aprovechado para tomarnos una "cerveza" que al final no lo era tanto, medio litro a 8º de alcohol que además sabía a rayos.
Por cierto que en el post de ayer sobre Akihabara se me olvidó comentar algo muy típico de la zona. Las Maids que trabajan en los cafés. Las maids son jovencitas japonesas que se visten de asistentas, con tocados, faldas con encajes y cosas así, muy inglesas pero más atrevidas. Son chicas guapas que trabajan de acompañantes en estos cafés, básicamente se paga una cuota de entrada (700 yen , unos 7 euros) por persona para entrar, además estás obligado a una consumición por persona (700 yen otra vez de mínimo) y ello te permite sentarte e interactuar con estas jovencitas.En los cafés no puedes sacar fotos ni grabar vídeos y lo que haces es hacer que ellas hagan cosas para tí, por ejemplo, que se pasen arrodilladas una hora. O si no tomas tu la iniciativa pues ellas vendrán y se pondrán a decorarte la bebida o a pedirte que cantes con ellas , etc... También te darán la opción de sacarte una foto con ellas por el módico precio de 500 yen. En la calle son muy esquivas ellas, para la foto no quieren salir pero para darte el flyer ahi las tienes.
La verdad es que a mi no me llama nada todo este asunto, el fetichismo que tienen es un poco exagerado y a mi pagar por estas cosas no me llama, supongo que habrá quien lo haga por ser una vez pero no se diferencia mucho de pagar por ir a un local de striptease con la diferencia que aquí no hay desnudos. Esto de los maid café entronca bastante con las tiendas dedicadas al sexo y al fetichismo que te puedes encontrar por cualquier sitio. En la misma tienda hay cosas para ellas y para ellos o mixtas y puedes encontrarte a chic@s jóvenes comprando.
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